Ella tiene su cortina con figuras lunares
en su mesa un cofre con recuerdos olvidados
en su espejo colgado el ultimo muñeco que le obsequiaron;
sus frazadas me recuerdan su abrazo eterno de pocas horas de una tarde pasada,
ella mantiene sus medallas en un caja laqueada.
El aroma de su dormitorio es el mismo de ayer
siempre una ventana cerca a su cama
su ropa regada, presagio de su viaje
la taza vacia aroma de cafe desvanecido
su sonrisa es menos cada vez
mi sonrisa la llevo dentro al verla, aunque no pueda darsela
es hora de partir
el domingo se acabo